No sé como llegué a este punto.
He dejado de escribir tanto que no sé ni por donde empezar, pero de pronto sentí la necesidad de plasmarlo todo aquí otra vez.
Sólo puedo pensar en Barbas.
Barbas y la risa.
Barbas y su ves como te pones
Barbas y su eres terrible
Barbas y su guapa
Barbas y su y si me quedo contigo
Barbas y su si voy
Barbas y su de que hablas
Barbas o de como mantener una relación a distancia.
Una relación o lo que sea que sea esto.
No me importa...
Lo quiero.
Y faltan tres días para tenerlo viviendo en mi casa una semana. Durmiendo conmigo, soñando conmigo, abrazándolo toda la noche, llenándome de él... Barbas y su vida tan llena de vida.
No puedo respirar. Pero esta vez mi no puedo respirar es en bonito y no en feo.
Siento que me reinvento, que mi tatuaje de Ave Fenix cobra sentido, y al mismo tiempo, no quiero pensar que tal vez son los últimos 7 días con él, porque una debe ser realista...
Pero lo quiero.
Lo quiero tanto.
Y es un salvavidas, y no es para mí, y es pasajero, y lo que guste y mande mi cerebro. NO LO ESCUCHO. Hoy soy corazón... y no me importa tener que llorar, no me importa tener que pagar cualquier precio. Cualquiera, el que sea, no me importa.
Lo quiero y punto.
Mi vida aquí ha dado un giro tremendo. Me metí a tomar un curso que me tiene harta. No sé que hago allí, mi trabajo carece de todo sentido, lo único que pienso, lo único que quiero es a él. A mi Barbas. A mi Barbón. A Enrique.
Hoy soy feliz.
Punto.
No hay más qué decir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
CaSa RaíZ... DóNDe LoS SueÑoS CoMiENZaN...
Y de repente, y sin darme cuenta... digo que sí. Recibo una llamada. Me invitan a integrarme como Psicóloga... y vamos otra vez... pero esta...
-
30. Ayer viví una de esas noches mágicas, que vale la pena escribir, porque vale la pena recordar... No sé si se repita... pero tampoco me i...
-
No... No murió... Lo mataron. Las muertes en mi vida han ido de menos a más... - Mi abuelito Pepe... Recuerdo haber llorado un poquito...
-
Estoy a punto de caer. Puedo sentirlo. Últimamente todo ha sido tan plano. A veces pienso que yo misma estoy provocando que Enrique se vaya...