miércoles, 22 de abril de 2020

ACTuALiZaCióN 2020

Amaba escribir. Y de pronto un día, tan sólo dejé de hacerlo.
Demasiado pacheca. Demasiado flojerosa. Demasiado triste. Demasiado dormida. Demasiado cansada. Demasiado aburrida.
Demasiado.
Demasiado estúpida.
Lo cierto es que es lo único que me mantiene cuerda, y simple y sencillamente lo dejé de hacer y ahora no sé por donde empezar.

En el amor, sigo con el Barbón Chinudo. Me complementa, dice que estoy hermosa y me toma fotos en calzones o sin calzones mientras me toco. Me tiene de protector de pantalla y yo ya dejé de aferrarme a vivir con él. Me funciona cómo estamos. Me funciona lo que tenemos y decidí dejar de pensar y de martirizarme. Que dure lo que tenga que durar. Por ahora es una parte ESTABLE de mi vida, de hecho creo que la más estable.

Me da paz, me da tranquilidad y me da orgasmos. No pido más. Supongo que no se puede tener todo en la vida y él todavía no está listo para vivir con alguien. En fin. No me estaciono más en eso.

De mis amigos, no sé qué demonios pasa... estoy en mi temporada ermitaña antisocial... despierto un día con ganas de buscarlos a todos, y les escribo... y sonrío... pero luego pasan días sin saber de nadie y también me siento bien. Hay días en los que sólo quiero dormir y no pensar...

Por cierto, han sido días raros... estamos en cuarentena desde marzo... hay un virus, el COVID-19 que es mortal... la gente se está muriendo... te da tos, y temperatura muy alta, y dolores de cabeza y luego ya no puedes respirar y te mueres. El mundo entero está en cuarentena. Justo esta semana declararon la fase 3... estos días se desayuna, se come y se cena Coronavirus... muchas empresas cerraron, y otras más trabajan desde casa, lo que me lleva al tema trabajo. Sigo en Cabadas, pero sólo medio tiempo y con medio sueldo. En realidad no hago nada, pero tampoco quiero renunciar porque son 8 mil pesitos que me caen cada mes. También estoy en BYB Servicios. Allí me pagan 5 mil por home office. Me mantengo ocupada... muchos de estos días me he encerrado en trabajo y me ha funcionado bien para no pensar y no sentirme ansiosa...

De mi familia.
Pffff... a veces pienso que ya no existe más.
Pero luego, saco fuerzas, no sé de donde, no sé de quién... y le llamo a mi hermano Gober, y le digo que lo quiero, que espero que estén bien y que se cuiden mucho. Y veo una foto y me digo que al final de cuentas, si lo somos. SI ESTAMOS. No somos la mejor, ni la más feliz, ni la más unida... pero somos nosotros. Y no hay un día que no piense en Mau y en la falta que nos hace. Lo extraño como una loca.

En fin. Vamos a retomar el viejo hábito.

Ya es tiempo.




CaSa RaíZ... DóNDe LoS SueÑoS CoMiENZaN...

Y de repente, y sin darme cuenta... digo que sí. Recibo una llamada. Me invitan a integrarme como Psicóloga... y vamos otra vez... pero esta...