sábado, 28 de enero de 2017

Ha VaLiDo La PeNa...

Cuando se tiene el corazón jodido, no es nada fácil volverse a entregar. Quedan miedos, cicatrices recién hechas... lágrimas que a veces pueden ocultarse pero otras veces simple y sencillamente se te escurren sin que puedas hacer nada. Sientes que te rompieron, que alguien agarró un bate de beisbol y te rompió todo desde adentro. La vida se vuelve gris y se te olvida cuantas fregadas horas tiene un día. La noción del tiempo desaparece o simplemente deja de importar.
Un día, después de cierto tiempo de "medio vivir", te das cuenta de que tienes de dos sopas... dos decisiones aunque en realidad deben ser más... de hecho, creo que dos es el MÍNIMO, pero bueno, equis, no voy me voy a explayar con 27 decisiones. Un día después de cierto tiempo de "medio vivir", te das cuenta de que tienes dos caminos para elegir.
El primero:
Básicamente consiste en una serie de pasos infalibles para dizque congelarte el corazón.
Primero, tirarte a la depresión. Pero tirarte bien, tirarte con todo, no babosadas... tirarte chingón! de esas depresiones que todos los que te conozcan van a identificar como el antes y el después de que te partieron la madre... de esas depresiones que te hacen bajar de peso más que ninguna dieta... que te hacen perder trabajos, amigos, cambiarte de casa, de ciudad, de país, y olvidar esa pendejada de que la noche es para dormir, además, ¿quién carajos lo dice?, te quedas con el alma rota, pero bien rota, otro paso es decidir que todos los hombres o todas las mujeres son iguales, que ninguna persona vale la pena y que ya no crees en el amor...
(El siguiente paso me gusta...) A partir de ahora tu sentido del humor será "sarcástico" y te viene bien poner un hashtag antes de un soy solo o soy sola, ahora puedes burlarte de todo lo que se te pegue la gana, de ti y del mundo, porque el amor, el ESTÚPIDO amor apesta... es más, ni siquiera existe!
Lo último ya es cuando te pones la coraza de cabrón o cabrona... empiezas a rodearte de muchas personas, SIN involucrarte con ninguna... puede ser un café, una plática casual, o hasta sexo... qué más da!, de cualquier forma no vas a permitirte sentir nada... porque ahora, TU eres un cabrón o una cabrona, ahora TU mandas y TU decides sobre tus emociones. Eres un témpano de hielo y de cierta forma manera te gusta porque te protege del mundo de afuera y así nadie puede lastimarte. Nadie puede entrar en ti. Alguien lo hizo alguna vez y mira como resultaron las cosas. Prefieres que no vuelva a pasar. Cueste lo que cueste.
Por otra parte, está la segunda opción.
El camino del "ingue su"
En esta opción vives tu duelo como mejor te parezca (aunque lo ideal sería que fuera también con un poquito de responsabilidad, ¿verdad? y sin llevarte a nadie entre las patas). Después de eso, te vuelves a enamorar de ti, te haces tu mejor amigo o amiga, tu mejor amante, tu mejor compañía...
Abres las estúpidas ventanas de tu casa para que otra vez entre el aire fresco y entonces, chingue su madre, "ingue su", te vuelves a aventar con alguien cuando estés listo, o lista, ¿por qué no? y arrancas desde cero... vuelves a confiar, y empiezas a vivir nuevas cosas... aprendes el significado de la palabra "resignificar"... Sabes que puede durar o no, pero aceptas el riesgo... total! Ya sabes que no te mueres...
En este punto, es importante que hagas todo esto cuando sea tu momento y no antes, porque aquí lo ideal es que nadie sea clavo de nadie y que nadie saque a nadie de ningún lado. Aquí lo ideal sería que cada quién sane su corazón y su alma y luego vuelva a entregarse cuando ya esté completo otra vez. Digo, como simple recomendación...
En fin, lo que es un hecho, es que no importa cual de los dos caminos tomes... cuando se tiene el corazón jodido, no es NADA FÁCIL volverse a entregar. No hay palabras, ni tiempo específico, ni nada que cure, si tu no quieres sanar todavía, pero si eliges bien, seguramente un día cualquiera, al despertar, te darás cuenta de que HOY eres una mejor versión de ti. Que no importa si tienes o no tienes pareja en este momento, porque te caes poca-madre a ti mismo o a ti misma y te la pasas poca-madre contigo, te disfrutas y disfrutas lo que pasa a tu alrededor... te vas a dar cuenta de que la vida no es gris, sino que está llena de colores, y que no todo es alegría pero tampoco tiene porque ser llanto todos los días. Te vas a dar cuenta que TU decides.
Y pues no, no ha sido fácil, pero para mi, definitivamente todo este viaje, ha valido la pena...





domingo, 8 de enero de 2017

ÉL...

Él me ha dado tantos momentos...
y dos cuadros en la pared...
Daría mi vida por no olvidar nunca su mirada...
el día que me muera, sabré lo que se siente ser vista así,
de esa forma,
recargado en mi pierna...
viéndome fijamente, como si fuera la última puta maravilla del mundo...
el día que me muera, sabré lo que se siente querer tanto y que te quieran...
Que te hagan el amor,
que te recorran entera como si fueras una pinche diosa...
sabré lo que es tener a alguien que te escuche, y que te cure el mundo con un abrazo...
Mi Oso Personal...
Nadie como él...
Ahora el pasado parece un mal chiste...
La vida es a partir de Él...
Mi Barbón.


NuEVoS CoNCePToS...

Le gustaba pensarse como alguien 'no convencional'... inventaba teorías de lealtad vs fidelidad en donde explicaba paso a paso porqué no creía en la fidelidad y porqué se sentía totalmente capaz de perdonar un engaño ocasional... a final de cuentas, todos somos humanos y los humanos la cagan.
Un día de otoño, respiró....
Hizo una pausa. Y fue su momento de 're-significar'...
De revisar la vigencia de las viejas teorías y de construir nuevos conceptos... de entender que en el amor no se lucha, que en el amor se fluye... que primero tienes que quererte a ti para poder querer, (aunque se escuche de lo más trillado); que la confianza es la base de todo y que la verdadera fidelidad es con uno mismo y SI existe...
Que le gustan de sobremanera las noches de risas y de pláticas eternas, y que no importa lo que pase, siempre valdrá la pena seguir creyendo...
Respiro y supo que a partir de ese momento nunca aceptaría menos...

domingo, 1 de enero de 2017

2017...

Hace un año dije que me daría un año para mi... un año para no pensar, para no presionarme... un año para estar tranquila y para no enojarme... un año de tirar la güeva agusto, como debe ser... un año equis, un año en blanco... y así fue...
Empecé el 2016 con risas y lo terminé igual... mucha marihuana, música, y besos de mi Barbón...
Un año sin Mario... desde principio a fin... sin dramas... o por lo menos, menos dramas que en años anteriores. Una noche de Navidad desangelada y un festejo de Año Nuevo que no termina de cuajar, tal vez porque lo he pasado con una de mis mejores amigas, y su hija puberta que odia al mundo... Un año gris en proyectos personales... pero con saldo blanco en cuanto a pérdidas... empecé con trabajo y terminé con el mismo trabajo, el mismo carro, otra casa, pero con la misma persona... la misma ropa, y los mismos lugares... un año de atardeceres y de noches de estrellas, de fuegos artificiales y Sayulita... un año de sanación y de paz interior...

Ahora empieza lo bueno.

Ahora soy yo y esta nueva versión de mi misma que construyó el Barbón...

Ahora toca probarme...

Soy una mujer fuerte pero sigo llena de imperfeccíones... y ya es tiempo de avanzar.

Creo que Vallarta cumplió su propósito. Ahora creo que es tiempo de luchar por lo que quiero y definitivamente quiero a mi Barbón. Después de todo, Vallarta siempre va a estar aquí... puedo regresar cualquier día... pero no quiero arrepentirme de haber dejado ir a la persona que más me ha querido, sólo por mis inseguridades...

Este año voy a ser mejor... voy a dar terapia y talleres... y sobre todo, voy a decidir qué es lo que sigue para mi... México, o Vallarta... nada está dicho... pero lo cierto es que no me siento tan arraigada... no sé si me veo aquí para siempre.

Ahora que, lejos de toda reflexión, también es válido decir que 2016 tiene nombre y apellido.

Y que 2017 empieza con el mismo nombre y con el mismo apellido.

Enrique León.

Mi Guapo!

CaSa RaíZ... DóNDe LoS SueÑoS CoMiENZaN...

Y de repente, y sin darme cuenta... digo que sí. Recibo una llamada. Me invitan a integrarme como Psicóloga... y vamos otra vez... pero esta...