Mi cama es tan grande.
Tan fría.
Tan sola.
Ayer casi me beso con él. Casi hago de todo con él. Pero es tan estúpidamente popular entre las niñas del trabajo, que no quise complicarme más la vida. Sin embargo, ahorita estoy pensando en él. Es un patán. Como Manuel y como Mario.
Me gustan los patanes.
Pero con él no tengo NINGUN futuro.
NINGUN.
NADA.
No existe.
Como no existe Mario.
Sigue confundido o no sé qué pedo.
Sólo sé que no está.
Y que ya viene mi cumpleaños.
Mi cumpleaños número treinta y cinco.
Tan vacío.
No estoy viva.
Sobrevivo.
Pero en diciembre me voy a Puerto Vallarta, y mi vida va a cambiar.
LO JURO.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
CaSa RaíZ... DóNDe LoS SueÑoS CoMiENZaN...
Y de repente, y sin darme cuenta... digo que sí. Recibo una llamada. Me invitan a integrarme como Psicóloga... y vamos otra vez... pero esta...
-
30. Ayer viví una de esas noches mágicas, que vale la pena escribir, porque vale la pena recordar... No sé si se repita... pero tampoco me i...
-
No... No murió... Lo mataron. Las muertes en mi vida han ido de menos a más... - Mi abuelito Pepe... Recuerdo haber llorado un poquito...
-
Estoy a punto de caer. Puedo sentirlo. Últimamente todo ha sido tan plano. A veces pienso que yo misma estoy provocando que Enrique se vaya...
No hay comentarios:
Publicar un comentario