Ya no sé ni para qué escribo si es una historia que no va a continuar. De hecho, creo que hoy se está terminando. Y duele un chingo.
Mi Barbón. Enrique. Así se llama. Enrique, y lo escribo y siento que es el nombre más bonito del mundo. Enrique y sus 25 estúpidos años... Enrique y su vida tan llena de vida. Lo conocí hace un par de meses, en un bar... me lo presentó uno de sus amigos... eran casi la 6 de la mañana cuando agarró mi mano y me dijo Hola... y no me volvió a soltar.
Nos fuimos del bar como a las 9, y después me llamó y me invitó a Sayulita, pero no me dejaron ir porque estaba un poco ebria y sino dormir... total que lo ví en la noche y fuimos a romancear al Malecón. Después, y como me he vuelto una pronta, fuimos a romancear a la Marina y lo pasé a dejar porque se tenía que regresar a las 5 am.
Ese día me despedí de él. Le dí un beso en la boca y le dije que no eramos nada, pero le pedí que me avisara llegando a su pueblito, sólo para saber que había llegado bien.
Me llamó.
Y me siguió llamando todos los demás días. Un día dijo que andaba conmigo y pues yo le creí. Le creí como siempre le creo a la gente.
Y fui a visitarlo a su pueblito, y fueron los mejores tres putos días de mi vida. Me cargó, me besó, me abrazó, me pidió que le tuviera fe y dijo que no iba a soltarme.
Y le creí otra vez.
Le creí por esta estúpida necesidad de creer que no estoy vacía... que puedo intentarlo, que puedo volver a querer, que alguien puede tratarme bien otra vez... que valgo la pena.
Y fui tan feliz.
Cada día, cada llamada, cada mensaje... fui tan feliz.
Pero esto que pasaba no era tan fuerte como para resistir tanta distancia, y hoy se está terminando... sin despedidas, sin dramas, solo un mensaje no contestado, una llamada no hecha, una visita que no pasó... y sé, como siempre lo supe, que no es para mí, sé que tengo que dejarlo ir, porque sólo estaba de paso...
Pero me duele.
Si me duele.
Nadie nunca me trato así...
Y fue una pendejada, yo lo sé... pero me hizo sentir la más bonita del mundo... no hubo un puto día que no me dijera guapa y que no me hiciera sentir bien. Y hoy se va... se me está yendo y yo no quiero despedirme. NO quiero decirle adiós... quiero que tan solo deje de escribir y ya...
25 años. Y me enamoró tanto... que hasta tuve ganas de intentarlo...
CADA LÁGRIMA VALE LA PENA.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
CaSa RaíZ... DóNDe LoS SueÑoS CoMiENZaN...
Y de repente, y sin darme cuenta... digo que sí. Recibo una llamada. Me invitan a integrarme como Psicóloga... y vamos otra vez... pero esta...
-
30. Ayer viví una de esas noches mágicas, que vale la pena escribir, porque vale la pena recordar... No sé si se repita... pero tampoco me i...
-
No... No murió... Lo mataron. Las muertes en mi vida han ido de menos a más... - Mi abuelito Pepe... Recuerdo haber llorado un poquito...
-
Estoy a punto de caer. Puedo sentirlo. Últimamente todo ha sido tan plano. A veces pienso que yo misma estoy provocando que Enrique se vaya...
No hay comentarios:
Publicar un comentario