Hace un año dije que me daría un año para mi... un año para no pensar, para no presionarme... un año para estar tranquila y para no enojarme... un año de tirar la güeva agusto, como debe ser... un año equis, un año en blanco... y así fue...
Empecé el 2016 con risas y lo terminé igual... mucha marihuana, música, y besos de mi Barbón...
Un año sin Mario... desde principio a fin... sin dramas... o por lo menos, menos dramas que en años anteriores. Una noche de Navidad desangelada y un festejo de Año Nuevo que no termina de cuajar, tal vez porque lo he pasado con una de mis mejores amigas, y su hija puberta que odia al mundo... Un año gris en proyectos personales... pero con saldo blanco en cuanto a pérdidas... empecé con trabajo y terminé con el mismo trabajo, el mismo carro, otra casa, pero con la misma persona... la misma ropa, y los mismos lugares... un año de atardeceres y de noches de estrellas, de fuegos artificiales y Sayulita... un año de sanación y de paz interior...
Ahora empieza lo bueno.
Ahora soy yo y esta nueva versión de mi misma que construyó el Barbón...
Ahora toca probarme...
Soy una mujer fuerte pero sigo llena de imperfeccíones... y ya es tiempo de avanzar.
Creo que Vallarta cumplió su propósito. Ahora creo que es tiempo de luchar por lo que quiero y definitivamente quiero a mi Barbón. Después de todo, Vallarta siempre va a estar aquí... puedo regresar cualquier día... pero no quiero arrepentirme de haber dejado ir a la persona que más me ha querido, sólo por mis inseguridades...
Este año voy a ser mejor... voy a dar terapia y talleres... y sobre todo, voy a decidir qué es lo que sigue para mi... México, o Vallarta... nada está dicho... pero lo cierto es que no me siento tan arraigada... no sé si me veo aquí para siempre.
Ahora que, lejos de toda reflexión, también es válido decir que 2016 tiene nombre y apellido.
Y que 2017 empieza con el mismo nombre y con el mismo apellido.
Enrique León.
Mi Guapo!
domingo, 1 de enero de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
CaSa RaíZ... DóNDe LoS SueÑoS CoMiENZaN...
Y de repente, y sin darme cuenta... digo que sí. Recibo una llamada. Me invitan a integrarme como Psicóloga... y vamos otra vez... pero esta...
-
30. Ayer viví una de esas noches mágicas, que vale la pena escribir, porque vale la pena recordar... No sé si se repita... pero tampoco me i...
-
No... No murió... Lo mataron. Las muertes en mi vida han ido de menos a más... - Mi abuelito Pepe... Recuerdo haber llorado un poquito...
-
Estoy a punto de caer. Puedo sentirlo. Últimamente todo ha sido tan plano. A veces pienso que yo misma estoy provocando que Enrique se vaya...
No hay comentarios:
Publicar un comentario