Pues bien.
Heme aquí.
En Vallarta de mis amores.
Mas gorda y pobre que nunca. Sin un sentimiento real dentro de mí.
Es como si me hubiera perdido en algún punto. Estoy sin estar. Soy sin ser. Vivo sin vivir. Antes disfrutaba ir a ver un atardecer. Hoy ni siquiera tengo ganas de salir de casa.
Hace más de dos años que no veo la tele.
Ya no veo películas, ni series. No sé qué estrenos hay en el cine. No sé qué es de la vida de mis amigos.
Mi abuelita está en el Hospital.
Otra vez.
Y yo estoy en Vallarta.
Se me parte el corazón, pero no lloro.
Hace mucho que no lloro.
Creo que ya se me olvidó.
Ahorita apreté los ojos, para ver si salía alguna lagrimita, pero no. Nada.
Enrique viene en 20 días. Y yo sigo tragando como vaca...
Espero que sea sólo una etapa.
viernes, 7 de julio de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
CaSa RaíZ... DóNDe LoS SueÑoS CoMiENZaN...
Y de repente, y sin darme cuenta... digo que sí. Recibo una llamada. Me invitan a integrarme como Psicóloga... y vamos otra vez... pero esta...
-
30. Ayer viví una de esas noches mágicas, que vale la pena escribir, porque vale la pena recordar... No sé si se repita... pero tampoco me i...
-
No... No murió... Lo mataron. Las muertes en mi vida han ido de menos a más... - Mi abuelito Pepe... Recuerdo haber llorado un poquito...
-
Estoy a punto de caer. Puedo sentirlo. Últimamente todo ha sido tan plano. A veces pienso que yo misma estoy provocando que Enrique se vaya...
No hay comentarios:
Publicar un comentario