Y entonces, un día pasa sólo así, sin que ni siquiera te des cuenta... sin un agua va... sin un aviso ni una señal de por medio. Solo así.
Así.
De repente pasa...
Y si, lo habías dicho muchas veces, que no iban a estar juntos, que tu sabías, que tenías una patita en el suelo...
A la verga tu patita y a la verga tu.
La realidad es que te dejaste ir...
Te enamoraste y no sólo eso, no paraste allí...
NO. Te enamoraste y te entregaste a él.
Así, tal cual, sin poner pretextos ni justificaciones...
Y entonces pasa... lo decías tanto... lo decías y lo decías, pero de alguna forma te negabas a creer.
Hoy lo crees.
Y te das cuenta. Y te sientes molesta. Ni siquiera con él. Molesta contigo. Contigo porque OTRA VEZ, ahí vas como mensa, como gorda en tobogán... otra vez a entregarte, porque resulta que nadie te enseñó que existía otra forma... otra vez a partirte tu madre.
Y entonces lo miras. Lo miras tan claro dentro de tu mente. Sin ninguna sombra. Tienes una imagen nítida de toda la película. Apenas platicaron el domingo. Dijo que quería vivir contigo... que quería hacerlo a su modo... dijo que no quería pasar carencias... que confiara en él.
El viernes, peda en su oficina. Uno de sus amigos regresó de Playa del Carmen... entiendo que lo quiera ver. Y estoy tan instalada en mi papel de novia comprensiva... "jajajajaja, disfruta tu noche, Baby... jajajaja"
El sábado, día de talacha con su mamá (no fui invitada)... y en la noche, peda con el Negro por la muerte de Manu. Falleció su amigo. Fue al velorio y al panteón, pero entiendo que quiera estar con su amigo. Sigo en novia comprensiva.
Hasta hoy.
Hoy, cruda, día de güeva... prefiere no venir.
No venir.
Y tu contando los días COMO PENDEJA PARA VERLO. Tu cerrando los ojos para imaginarte tu nuevo depa... tu creyendo que la luna es de queso...
Que estupidez...
Neta si.
Tu contando las horas... y éste poniendo todo el peso en la balanza... siempre a favor de cualquier otra cosa que se enfrente a ti. Y no sé cuantas veces digo que ya llegué a mi límite y luego lo recorro. Lo recorro por pinche miedosa a estar sola, pero al final, estoy sola.
Él no está.
Ni siquiera me llama. Me manda whats... "Bonita esto, bonita lo otro" y yo le contesto porque ya me cansé de decir lo que siento. Y entonces compro. Compro un vestido y dos blusas... un chichero de silicón (no me juzgues) y una depiladora portátil.... una báscula... una cuerda con contador... un proyector para mi sobrino Mati... y un boleto de ida y vuelta a Vallarta.
Ya me cansé.
Si para él no soy lo suficiente como para dedicarme DOS PUTOS DÍAS A LA SEMANA, él tampoco lo será para mi.
Al final, ahí están las cuentas claras. No hay nada bajo la mesa. Y aquí no se engaña a nadie. SI ÉL QUISIERA YA ESTARÍAMOS VIVIENDO JUNTOS.
Esa es la verdad. No hay más.
Vamos para 5 años.
Y así las cosas.
En fin.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
CaSa RaíZ... DóNDe LoS SueÑoS CoMiENZaN...
Y de repente, y sin darme cuenta... digo que sí. Recibo una llamada. Me invitan a integrarme como Psicóloga... y vamos otra vez... pero esta...
-
30. Ayer viví una de esas noches mágicas, que vale la pena escribir, porque vale la pena recordar... No sé si se repita... pero tampoco me i...
-
No... No murió... Lo mataron. Las muertes en mi vida han ido de menos a más... - Mi abuelito Pepe... Recuerdo haber llorado un poquito...
-
Estoy a punto de caer. Puedo sentirlo. Últimamente todo ha sido tan plano. A veces pienso que yo misma estoy provocando que Enrique se vaya...
No hay comentarios:
Publicar un comentario