viernes, 11 de marzo de 2022

La VidA QuE ViENe... Y Yo... ¿Me VoY?

2022...

Y estoy a meses de cumplir 42 años.

Y jamás me había sentido tan ajena al mundo.

Literal, mi mundo se ha reducido a trabajo y mi cama... alguna salida ocasional... mi Matías... y vivir con el Barbón, que en este punto no sé si ha sido bueno o no tanto.

Lo amo, lo amo mucho, eso me queda claro, no tengo ninguna duda, pero ¿han cambiado tanto las relaciones en estos días como para pensar que estoy esperando MUCHO de él?

Veamos, arrancó el 2022, y el mundo sigue con todo el rollo del Covid. La verdad, ya no pienso tanto en eso. Tuvimos que guardarnos en casa. Nunca me molestó. Sólo lo del cubrebocas, eso sí, me caga todavía, pero casi no lo uso. Me las he ingeniado para sólo usarlo en momentos muy específicos, como cuando voy a algún restaurante, o a la tienda o al supermercado, pero no es de siempre y no es de diario.

Enrique sigue viviendo conmigo.

A decir verdad, por una  parte lo amo, lo adoro, y es un sueño vivir con él. Por la otra, estoy muy cansada de ser siempre yo quién resuelve los temas de dinero. De aportar más, básicamente casi todo, para la casa. Me molesta su inmadurez, su falta de compromiso, su comodidad...  Lo de la inmadurez tal vez no, porque yo soy peor, odio la responsabilidad y si por mí fuera, me la pasaría echada todo el día... jajajaja, bueno, no sé. Mi vida se reduce a: Trabajo, casa, atardeceres, algunas salidas, y mois. Nada ha cambiado. 

Me siento atrapada en un loop infinito de rutina y cuestionamientos acerca de la vida... 

¿De verdad es así la vida?
¿Me tengo que aguantar?
¿Siempre voy a estar trabajando para tener un poquito de dinero, para mantener a mi pareja, pagar mis gastos, nunca lujos, llegar a casa, pachequearme y dormir?

Me siento cansada...

No le encuentro un sentido a nada de lo que hago. Ni siquiera sé por qué me levanto en las mañanas. Me siento atrapada, y fingiendo. Siempre estoy fingiendo. 

Pero hay días en los que ya no puedo más. 

Hay días en los que simple y sencillamente quiero que todo acabe y que vuelva a empezar, sin el cansancio, sin el dolor... 

Me siento muy MUY cansada, como si hubiera perdido el sentido de la vida. 



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