En estos días, pendejeando en internet, leí algo de la Distimia... creo que eso es lo que tengo... es un trastorno depresivo que no encaja en el diagnóstico de una depresión severa, aunque comparten síntomas y tratamientos. La distimia, que puede ser hereditaria, se caracteriza por largos períodos de gran tristeza y provoca que la persona se encuentre en un pozo oscuro y sin fondo.
Desde que lo leí pensé en mí...
O tengo esta mamada, o no sé qué tengo porque llevo una semana, literal, una semana, bueno, de lunes a viernes, tirada en mi cama, en pijama, sin ganas de nada, sin hablar con nadie, sin salir a la calle, trabajando en automático, pachequísima de la vida... y esta semana es muy clara para mí porque coincide con que el domingo me enojé con mis papás... que por cierto, es otra historia! pero además de eso, desde que Mauro murió... me siento así... es como si hubiera perdido el sentido de la vida.
De hecho unos días antes...
Yo me acuerdo que en mi temporada vallartense fui feliz. Hasta que dejé de ser feliz, porque extrañaba mucho a Enrique y quería que viniera a rescatarme y mostrar su amor para vivir juntos nuestra historia o no sé qué mamada me imaginaba, el caso es que era feliz, hasta que unas semanas antes de irme, dejé de ser feliz. Creo que cuando llegó César a vivir a Vallarta. Fue más o menos por esos días. Vino Enrique de sorpresa, llegó César a vivir a Vallarta, me mudé a mi estudio, me atacaron DOS cucarachas voladoras... dejé de tener la misma alegría de la vida, porque extrañaba a Mariana, a Enrique... luego me regreso a México y no era feliz al cien por ciento pero empecé a intentarlo... muere mi abue, la familia se separa horrible... matan a Mauro... mi vida es gris. Matías... y ya. Nada volvió a ser igual nunca.
Con Enrique... es complicado.
Quisiera regresar el tiempo y sentir la misma chispa. Lo cierto es que ya no la siento. En algún punto del camino dejé de creer en él de la manera en la que creía. Han sido varias mentiras... varias cosas... y hoy, me cuesta trabajo conectar... y por qué no decirlo? también siento miedo, porque me siento particularmente vulnerable en este momento, entonces prefiero alejarme. Poner tierra de por medio. Y el pretexto perfecto es mi trabajo y su trabajo. Y vamos por la vida así... a ver si al rato nos componemos... no lo sé. De que nos queremos, sé que nos queremos, pero quién sabe qué pase. Estos días no tengo ganas de nada.
Además, desde que leí muchas vidas muchos maestros, tengo la absurda sensación de ya quererme morir para renacer en otra vida y no cagarla tanto... luego pienso que realmente no he sufrido tanto y es más mi drama... y así, así voy por la vida dándome ánimos y tirándome al piso... una y otra y otra y otra vez...
Pero llevo años sin estar bien al 100%...
En fin.
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