miércoles, 2 de noviembre de 2022

CóMo En LaS PeLíCuLaS...

 Después de mis dos semanas de depresión, el lunes decidí ponerme las pilas y reactivarme. Me levanté, trabajé, medio arreglé mi casa... me eché porras yo sola, le escribí al Barbón que ya quería que las cosas fueran diferentes, que nos besáramos más, etc, etc... Del trabajo, uno de mis candidatos se quedó en un trabajo... yo feliz, todo iba bien... 

Hasta la noche. Fuimos a cenar a casa de Nacho y de Kari, por el cumple de Kari. 

Mi estúpido candidato básicamente no se presentó a laborar... 

Y ya cuando se fueron todos, nos quedamos sólo Nacho, Kari, el Barbón y yo. Y la noche se puso buena. Intensa. Y platicamos... y de repente... PUM! Me cayó el 20. No ese día, me cayó al siguiente, pero machín. Voy por partes.

En mis semanas de depresión, me la pasé viendo pendejadas en la tele... entrevistas, documentales, películas... y entre esas películas, ví dos que llamaron cabrón mi atención.

Las dos con diferente trama, pero las dos me atraparon. En una, la protagonista se enamora de un chavito. Le lleva más años que yo al Barbón. Pasan por varias cosas, al final se quedan juntos y yo me quedé con una sensación de mmmh... nop... no es tan fácil, o sea, sí, el romance, sí, la manera en la que la trata, los detalles, la música, las canciones... las risas, el poder ser... el sentirte deseada, sí... pero después, y las reuniones en dónde no encajas?, o en las que él no encaja?, los gustos tan diferentes?, el sentido de responsabilidad?, las finanzas?, el querer salir o querer quedarse en casa?, después qué pasa?... mmmh, no! me dejó un vacío, una sensación de que no estaba completa la historia... 

Después ví otra, de dos parejas, las dos historias son fuertes, pero ya fumé y si no me concentro en la idea principal me voy a desviar muy cabrón, así que me voy a centrar. La que quiero mencionar aquí es de una chava, medio loquilla, o con una sexualidad más libre, que llega a vivir a un pueblito y empieza a salir con el mejor amigo del novio de su prima. Y lo trata bien, y él se enamora... y se enamora tan dulcemente... otra vez, con música, con detalles, con fuego, con intensidad... es como si solamente él fuera capaz, por si solo, de mantener toda la relación. No importa si ella se esfuerza o no, sólo tiene que estar, él la lleva, él la trae, no tiene que hablar, no tiene que hacer nada. Tan Enrique los primeros años.

Y me dio nostalgia.

Y me quedé allí. Con ese vacío. Porque además, lo tuve, SI LO TUVE, SI LO CONOCÍ. Con el Hechicero nunca. Allí fue todo de mi parte hacia él. No hubo detalles y si los hubo siempre fueron inducidos por mí, hoy que lo veo a distancia siento que nunca fui su gran amor, pero me aferre cabrón... en cambio con Enrique... cuando llegó a mi vida, fue todo tan diferente. Me enamoró, me conquistó. Me tocó como nadie. Me idolatró como nadie. Me cantó. Me cargó. Me subió a una moto, 

me hizo reír, me platicó y me escuchó, me regaló tantas horas... tanto tiempo... 

Pero entonces, llegó el lunes. 

La noche en casa de Nacho y Kari. Primero el contexto.

Resulta que mi Barbón se "asoció" por decirlo de alguna manera, con Nacho, para un negocio con una cortadora lasser, y pues tienen varios trabajos que están por autorizar, apenas van empezando...

Pero Enrique se va a México 10 días, inicialmente se iba a ir 15 pero fue postergando todo y ahora sólo se va 10 días. Esa noche, en casa de Nacho y Kari me abrí de capa con él y le dije que tenía que aterrizarse, que tenía que ponerse un objetivo, que no tendría porque irse tantos días, justo ahora que tienen pedidos encima y que nadie más que él sabe operar la máquina. 

Regresamos a casa, dormimos... despertamos, fui a comer con mis papás, pasé un rato con mi hermana y con Matías... y de repente... pum! me cayó el 20. 

El depa sigue igual que hace un año.

Mis deudas siguen igual que hace un año.

La cocina sigue sin existir.

Seguimos sin tener dinero.

Todo sigue igual.

No avanzamos.

Y al final, me pongo a pensar en que si estará llegando ese momento, ESE MOMENTO, que cómo en las películas, voy a tener que tomar LA decisión.

Hace rato lo intenté, le dije que mejor nos separemos y tratemos de generar cada uno por su lado. Veo sus ojos como se inyectan de lágrimas, y siento horrible porque sé que lo estoy lastimando. Pero al mismo tiempo me veo, me miro, me siento, y de verdad, y se lo dije, siento que me hace falta atención. Extraño a mi novio, extraño a mi Enrique. Me siento tan invisible. Y lo siento a él tan lejos. 

No quiero esta relación. Pero al mismo tiempo, no quiero perder a mi Barbón. Lo quiero. Sí lo quiero... pero hay días en los que me siento tan cansada... 

Y el tiempo sigue pasando.




No hay comentarios:

CaSa RaíZ... DóNDe LoS SueÑoS CoMiENZaN...

Y de repente, y sin darme cuenta... digo que sí. Recibo una llamada. Me invitan a integrarme como Psicóloga... y vamos otra vez... pero esta...