Mi historia con RM
Mi prima me dijo que ella sentía que algo iba a pasar con él, a ella le tocó verlo cuando me fue a buscar a mi oficina no sé cuantas veces (yo estaba en capacitación, no podía hablar con él)... El Sr. Estrada desde que le conté de él, dice que él siente que le gusto...
Yo lo único que sé es que lo conocí circunstancialmente. Yo trabajaba en su condominio, un día le escribí un whatsapp para cobrarle, y se volvió loco, me acusó con mi exjefe y me regañaron por su culpa. Meses después vino a Vallarta, porque vive en EEUU. Vino sólo por un par de días, pero ni siquiera iba a estar disponible porque vino a una Convención de su empresa y en cuanto llegó fue a mi oficina, a tratar de pelear conmigo, pero ese día, JUSTO ESE DÍA, fue cuando venía regresando de mi curso y me sentía tan merecedora que mandé al carajo al Barbón. Recuerdo que ni siquiera encontré mi delineador de ojos, así que básicamente iba con los ojos hinchados como sapo porque todo el fin de semana lloré (fue el cierre de mi curso), pero en la mañana de ese lunes, terminé con Enrique y me sentí liberada.
Me sentí coherente, me sentí respetuosa conmigo misma.
El caso es que este señor, RM, va a mi oficina, a quejarse del mundo, pero yo, extrañamente, sin maquillaje de ojos, y con los ojos hinchados como un sapo, no perdí la compostura y resolví todo lo que pude. No tenía gente de limpieza ni de mantenimiento, pero resolví todo lo que pude y como pude. Al siguiente día, me invitó a cenar para disculparse por haberme tratado tan mal. Y yo... no sé si por el cierre del curso y todas esas cosas que me creí, no sé si porque me urgía poner mi energía en alguien más, no sé, me dieron nervios, pero fui. Lo ví en su hotel y de allí fuimos a buscar un restaurante para cenar. No encontramos nada. Regresamos a su hotel, antes de eso, le puso gasolina a mi coche! jajajajaja, básicamente sólo salimos a ponerle gasolina a mi coche, ahora que lo pienso, pero bueno... después de intentar cenar en Barracuda sin éxito porque justo estaban cerrando, regresamos a su hotel. Vidanta. <3 Fuimos al barecito del hotel y comenzó la aventura...
Estábamos en la barra, cuando de repente se levantó y me llamó por teléfono. Fue una noche tan mágica. Me dijo que sus compañeritos estaban allí, y que si podíamos subir a su cuarto y pedir algo de tomar allí, yo le dije que sí. No lo pensé. Ni siquiera lo pensé y si lo pensé, no pensé en sexo, no sé en qué pensé, recuerdo haber tenido mi mente en blanco, escucharlo y decir, ehhhhmmmm si, por qué no? Y así comenzó la aventura. Me fue dirigiendo por teléfono hacia donde tenía que ir. Todo fue muy excitante, no nos hablábamos, éramos dos desconocidos pero él me dirigía y me observaba desde atrás, y yo no podía dejar de sentirme estúpidamente sexy... de verdad, toda una experiencia. Yo creo que allí si pensé en sexo. Recuerdo que si sentí como cosillas porque, Gracias ESTÚPIDO, me mama que me controlen en todo!!! pero bueno, el punto es que se me hizo algo super excitante!!!
Y después de subir 4 pisos por el elevador con sus compañeros, sin dirigirnos la palabra pero sí viéndonos con complicidad, llegamos a su habitación. Abrió el vino que pidió en la barra, no sé en qué momento, pero llegó con una botella de vino. DELICIOSO!!! Exquisito, y a mi no me gusta el vino, pero me preguntó cómo lo tomaba y le dije que dulce. Llevó un vino justo en su punto. El mejor que he tomado. Y su balcón y una bocina... Y una plática deliciosa, hasta que nos callaron y nos metimos a la habitación, al sillón, y seguimos con el vino y la música y la plática, y después sólo nos dejamos llevar. Fue una noche perfecta.
Me dijo que me quedara, pero no quise. Fue lo que fue y ya. Cuando estaba a punto de abrir la puerta, me regresé, me acerqué a la cama, me acerqué a él, le tomé la cara con las manos y le dije "Gracias, de verdad Gracias"
Y me fui. Sabía que no iba a volver a verlo. No hubo promesas, ni falsas historias de amor. No nos preguntamos nada de nuestra vida amorosa, fue todo de la familia, la vida, el trabajo, nuestra historia... y teníamos tanto de qué hablar que ni siquiera hizo falta mencionar al pendejo al que le regalé casi un año de sufrimiento! ay no!! bueno, no hay que desviarnos, ya no vale la pena.
El caso es que antes de irse pasó a despedirse de mí a mi oficina. Nos dimos un abrazo. Y nada más, fue la despedida. No hubo ni siquiera un intento de quedar en algo. No hubo preguntas, ni promesas, ni nada, sólo un abrazo. Y se fue. Y yo me quedé de guardia de seguridad porque ese día no tenía guardia!...
Se fue, yo regresé a lo mismo de siempre, al pinche loop infinito de sufrimiento, renuncié a mi trabajo, me desgasté horrible tratando de hacer que Enrique me quisiera, y un día, le escribí para cobrarle porque me contrataron por fuera para llevar la cobranza de la empresa en la que estaba. Me preguntó que cómo estaba, y le platiqué que sin trabajo. Era mayo. Me dijo que yo funcionaría muy bien como administradora de Airbnb, y me dió su departamento, a partir de junio.
Y lo cumplió. El 31 de mayo me buscó para preguntarme si estaba lista, y me dió su departamento.
Y me salvó.
Llevo una semana super contenta, bien movida, sintiéndome útil, como jefe es una chulada, todo me autoriza, está presente, me responde al momento... No hay ni una plática fuera de lugar, de repente si cotorreamos pero con temas de trabajo sobre todo. Todo muy respetuoso. Me he sentido SUPER SUPER SUPER BIEN, pero hoy no puedo parar de sonreír porque fue mi primera renta, y además, RM se conectó hasta las 9 de aquí, 11 de allá, lo cual me puso a pensar que tal vez, y sólo tal vez, no está tan casado como supuse... o tal vez tiene pedos, o tal vez pasa algo, porque me hacía la plática, con temas que ya no eran de trabajo, qué qué estaba haciendo, que si estaba en algún curso, taller o limpieza de chakras, jajajaja!!!
Me gusta!!! Si me gusta. Pero aparte, estoy super agradecida por esta oportunidad. Un completo extraño... y me sacó de mi zona de confort nada más así! sin pensar! Me gusta. Es él.
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