No soy yo.
Justo cuando me digo que debo dejar de tener contacto, aparece...
No sé qué pasa. Siento que soy su cachamocos, pero ni siquiera me dice eso. No sé qué soy. No sé por qué me gusta tanto, ni siquiera tenemos tan buen sexo. PERO ME GUSTA... Maldita maldición.
No hay comentarios:
Publicar un comentario