viernes, 17 de agosto de 2012

De LLuViA, LáGRiMaS Y CaMiSeTaS MoJaDaS...

Ayer fue uno de esos días.

Saliendo del trabajo, empecé a caminar para reunirme con una amiga y escuchar la propuesta de trabajo que tenía que hacerme. Le marqué a El Hechicero y para variar discutimos... ¿por qué discutimos?, no lo sé, seguramente por alguna pendejada igual que siempre.... él dice que no por el hecho de yo estar estresada, lo voy a estresar a él.... que él tiene sus propios problemas, lo de su restaurante, su cambio de horario, la salud de su padre y que lo mío, ni siquiera son problemas fuertes así que me pide que no lo estrese más... que ya está cansado...

Colgué con él, con un "no me hables así, hablamos después" y se me salió una lágrima... después otra y otra más seguramente, pero en ese momento empezó a llover y ya no supe si seguía llorando.

Pero sí supe que no podía seguir así. Ayer, mientras caminaba bajo la lluvia, supe que mi corazón estaba roto y ha estado roto desde hace tiempo.

No me importó mojarme, ni que después granizara.

No me importó nada... sólo caminar y pensar y pensar y caminar....

Y de repente, saqué mi celular de la bolsa, para llamarle a mi amiga y decirle que llegaría más tarde.
Y al hacerlo, ví que tenía 4 llamadas perdidas. 4 llamadas del mismo número. 4 llamadas que no quise contestar porque me repetí que no debía hacerlo. Y fue así, como en medio de la lluvia, del granizo, del dolor y de la tristeza que sentía, que decidí marcar.

Y de verdad, la sensación fue la misma que cuando uno suspira fuertemente, como "con ganas"....
"Aaaaaahhhhhggggggg" y de pronto, escuché su voz. Y todo fue poco.

Y sonreí. Sonreí como desde hace 3 semanas no sonreía. Y platicamos de lo mismo de siempre, de todo y de nada, de ningún tema en particular... y pasó lo mismo que siempre, no quedamos en nada, porque entre él y yo nunca hay promesas. Platicamos del tráfico, de la lluvia, de que quiero poner mi propio negocio... platicamos de que debo poner los pies en la tierra y pensar bien las cosas antes de salirme de este trabajo. Platicamos de dos CVs de amigos suyos que me mandó. Platicamos de nada importante. Y sin embargo, cuando se terminó la llamada, me encontré con nuevas fuerzas, con otro estado de ánimo... y dejé de pensar en el Hechicero y en su falta de apoyo, de carácter, de cariño, de fuerza para conmigo... y dejé de pensar en este estúpido trabajo que absorve todo mi día... y dejé de pensar... así de fácil y de sencillo

Después regresé a mi casa, empapada, pero con nuevas esperanzas de un futuro mejor, haciendo lo que me gusta... le marqué otra vez al Hechicero y volvimos a discutir... ya no quise pensar, ni llorar, ni sentir.

Preferí dormirme...

¿Pero cuanto tiempo puedo evitar esta situación? Hoy mismo le escribí a la Sra. C.... para retomar mi proceso de psicoterapia.

Es tiempo de pedir ayuda, porque evidentemente no he podido salir de todo esto. Y ya no es que deba o quiera, ya es NECESITO ayuda porque ya no sé para donde voy, ni cómo, ni cuando, ni nada.

Hoy por hoy, estoy harta.
Pero me consuela el hecho de saber que está de regreso. ¡Qué tontería!

En fin.



No hay comentarios:

CaSa RaíZ... DóNDe LoS SueÑoS CoMiENZaN...

Y de repente, y sin darme cuenta... digo que sí. Recibo una llamada. Me invitan a integrarme como Psicóloga... y vamos otra vez... pero esta...