viernes, 10 de febrero de 2017

No HaGaS NaDa...

Creo que la pregunta correcta sería ¿para qué sigo aquí?
De repente me detengo, respiro y no tengo ni la más mínima idea de lo que está pasando. No me siento como en la Ciudad de México, con ese sentido de NO pertenencia... aquí me siento bien, es sólo que no sé para donde voy... o tal vez mi vida ahora es tan tranquila, tan cómoda, que inconscientemente busco un poco de drama.

Mi vida últimamente se reduce a trabajo, casa, Enrique, Enrique, casa y trabajo. Sólo que Enrique está lejos, ese detalle tan diminuto es lo que no me deja ser totalmente feliz. Aunque tampoco sé si lo sería si viviéramos en la misma ciudad. Tal vez ya se hubiera terminado... después de todo, diez años son diez años.

Por otro lado, se podría decir que por primera vez en mucho tiempo estoy tranquila.
Llevo una semana, casi dos, con el nutriólogo, y ya bajé 3 kilos... estoy muy enfocada en no romper la dieta y en que quiero darle una sorpresa a mi Barbas cuando me vea en Cancún.
Llevo 6 clases de Yoga. Mañana será la séptima a las 8 am. De hecho, no sé porqué no estoy dormida en este momento, pero bueno, ya conozco a mi cerebro y a mi lógica, así que eso no lo cuestionaré.
Me estoy cepillando diario el cabello, en las noches, dándole masaje y tratándolo con amor... creo que por fin empieza a crecer... al parecer comienzo a reconciliando con él...

En el trabajo, se fue mi asistente de un día para otro, pero sé que voy a sobrevivir... he tenido retos mucho más fuertes, y sé que voy a lograrlo. Me siento capaz, aunque sé que debo quitarme la flojera... ya es tiempo.
Con la familia estoy bien.
Y con los amigos... bueno, digamos que estoy en etapa de disfrutar mi soledad... me estoy administrando y no he salido en todo el mes... (desde enero, pues!)

El novio de Marinero vendrá a vivir a Vallarta, por lo que voy a buscar un lugar para mi. La idea me entusiasma. Quiero vivir sola. Creo que ya es tiempo y quiero hacerlo. Me siento fuerte y quiero vivir esa experiencia.

Y luego está Enrique.

Todo bien con él... como habría de no estarlo, si es la única persona que me ha tratado como una princesa... me escucha, me respeta, me chiquea, me hace tener orgasmos fabulosos por skype y por teléfono... también cuando lo veo. Todo es nuevo con él. Soy una nueva yo, super cursi, super tierna, super cariñosa... o más bien, volví a ser yo, porque a fin de cuentas, así solía ser yo, pero en mi matrimonio llegó un punto en el que lo olvidé.

Todo parece ir bien en mi vida.

Entonces, ¿por qué demonios me siento tan perdida a veces???

Enrique está listo para vivir conmigo... en la Ciudad... y yo, sólo sé que sigo aquí y que si no me regreso, tal vez siempre me lo voy a cuestionar, pero algo me impide moverme...

No sé qué demonios estoy haciendo!!! Debería estar allá. En cualquier otro momento de mi vida, ya estaría allá. Pero son muchos renglones de cosas buenas.

En México, sólo habría uno. Enrique. Y debería ser suficiente. Pero no lo es. Y tengo tanto miedo de arrepentirme. Pero algo me dice que estoy haciendo lo correcto... que me estoy escuchando... aunque a veces ni siquiera sé qué es lo que me estoy diciendo.

-"Si no sabes qué hacer, no hagas nada..."

Y yo, no sé qué hacer.



No hay comentarios:

CaSa RaíZ... DóNDe LoS SueÑoS CoMiENZaN...

Y de repente, y sin darme cuenta... digo que sí. Recibo una llamada. Me invitan a integrarme como Psicóloga... y vamos otra vez... pero esta...