Y después de mucho pensarlo, como siempre, decidí apostarle al amor.
Cambié mi vuelo para el 8 de julio, quiero dormir más con él... no hay otra razón. Esa y Guillermo Zermeño diciendo "donde está la papa, está tu casa, ni le muevas"...
A ver qué pasa, a ver qué sale.
Por lo mientras, sigo aquí, en Playa del Carmen.
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