Ayer por fin lo entendí.
Ni siquiera sé en qué momento.
Sólo lo entendí...
Traigo un rollo de apego muy cabrón con mi Barbón.
Muero por vivir con él, y en estos casi 6 años, he hecho todo para hacerlo... aún a pesar de mi, de mis planes, de mis proyectos, aunque en realidad ni siquiera tengo idea de cuáles son mis planes ni mis proyectos. Sé que quiero vivir con él, pero también sé que quiero vivir en Vallarta y estoy en una lucha encabronada porque me siento tan dividida.
Lo quiero, lo quiero mucho, y siento que falta tan poco para vivir juntos, pero al mismo tiempo, estoy tan cansada.
Los días en Playa del Carmen empezaron bien... pero hoy no estoy bien, en realidad creo que no he estado bien desde hace mucho tiempo...
Decidí que no voy a cambiar mi boleto de regreso a México. Voy a regresar el 23 de junio y voy a darme tiempo para mí, para recuperar mi esencia, porque aquí estoy siempre de malas, estresada, ansiosa, y no me reconozco, ya no sé quién soy.
Ayer me enteré que uno de mis compañeros en GIN falleció de Covid... en realidad no conviví mucho con él, pero me hizo pensar que si yo me muero mañana, no quiero que la gente me recuerde como la amargada, enojona, aburrida y estresada que me he convertido.
En realidad creo que debo dejar de vivir a través de Enrique. Debo empezar a vivir por mí. Está muy cabrón, porque por un lado decimos que vamos a vivir aquí, en una casita, y es cariñoso, amoroso, respetuoso... PERO no soy su prioridad. Soy su prioridad sólo cuando él lo quiere así o cuando me pongo muy pendeja y se lo exijo. Y el amor no es exigir. El amor tendría que fluir de manera natural, no cada que yo lo exija. Y realmente no es SU problema, es el mío. En realidad siempre ha sido el mío... por las expectativas que me hice, que me cree yo sola.
Y pienso tantas cosas.
En realidad siempre estoy pensando.
Pienso y pienso y pienso y al final no hago nada... no decido nada, y no pasa nada.
Y me siento tan dividida.
Por un lado, estamos a casi nada de vivir juntos, por otro lado, no sé si quiero y puedo esperar... y no quiero abandonar este sueño, porque lo he esperado tanto... PERO tampoco puedo estar así, esperando, esperando y esperando todo el tiempo.
Por ejemplo ahorita, llegan de trabajar, él y su amigo y les pregunto que cómo están, la respuesta es "Cansados"... no tengo nada más...
Entonces decido ponerme a escribir y viene y se sienta a lado de mí, y me pregunta qué hago, pero ya no lo siento natural... no me saluda cuando llega, es cariñoso y amoroso cuando tenemos nuestro tiempo de Lore y Enrique, pero cuando hay más personas, me siento abandonada... siempre hay una llamada que atender, un anime que ver, algo de tecnología que buscar... siempre hay algo.
El sábado hablé con él, le dije que yo soy muy buena apoyando, impulsando, pero quién me apoya a mí?
Con todo el esfuerzo del mundo, conseguí comprar mi departamento...
Para qué?
Está abandonado en Vallarta porque no tengo los huevos para irme, porque estoy espere y espere y espere a que Enrique me diga, vámonos a vivir juntos, pero ahora que me lo dice, no sé si lo dice de verdad por él, o porque lo he atosigado, presionado y manipulado tanto para que lo diga.
Y yo dónde quedo?
Mi plan de vivir en mi casita en Vallarta, donde queda?
Por qué mis cosas nunca son importantes?
Y además estoy tan enojada por el trabajo tan horrible que tengo y por el sueldo que percibo... 5 mil pesos. No tengo prestaciones, no estoy aportando nada a mi depa, tengo miedo de perder el crédito... y estoy aquí, esperando, esperando, esperando...
Siempre esperando...
Pero hoy desperté diferente.
Hoy desperté pensando que ya no quiero esperar.
Que a lo mejor hay alguien para mí al que si le da gusto verme... a lo mejor soy muy exigente, muy mamona, pero por qué no puedo tener a alguien que comparta mis sueños, mis proyectos, mi vida...
Por qué siempre me tengo que ajustar yo?
Lo hice con Mario y lo estoy haciendo ahora con Enrique...
Y yo?
Yo soy Lorena, la que se fue a Vallarta, a vivir su vida, a recomenzar, a reencontrarse, y era una Lorena Feliz... o al menos así me recuerdo. Al final no, porque vivía en un lugar que no me gustaba, y vivía siempre esperando que Enrique un día dijera que se iba a vivir conmigo. Pero no pasó. Fue a Vallarta para llevarme a México y llevo 4 años esperando.
Y me dice que falta tan poco...
Pero la realidad de las cosas es que yo ya quiero regresarme a México, quiero ver a mis amigas, quiero ver a mis papás, quiero volver a disfrutar la vida, sin él... unos días... él tiene que ir a Mérida, y yo decidí que no voy con él, que necesito tiempo para mí...
¿Cómo puedo dejar de depender emocionalmente de una persona?
¿Cómo puedo dejar de tener apego?
¿Es apego o codependencia?
No lo sé, pero siento que necesito tiempo para mí, sin él... necesito volver a enamorarme de la vida, porque he estado muerta en vida desde hace tiempo... y ya no quiero estar así... quiero tener un trabajo donde gane más dinero, quiero ser autosuficiente, ahora lo soy, pero no puedo gastar en nada más que para pagar mis gastos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario