De nuevo viviendo sola. Contenta y disfrutando mi casa... pacheca todos los días, y comiendo mal. Con las deudas hasta el techo, sin saber qué más hacer... es como si todo el tiempo estuviera flotando... me obligo a hacer las cosas, pero siempre que puedo, me quedo en casa sin hacer nada. Odio a Enrique y Amo a Enrique. Lo cierto es que lo sigo pensando. Ya no lo busco. Ya no reviso su última conexión en Telegram... pero cada que agarro el coche, le pido a Dios no encontrármelo y mientras manejo voy pensando en él. Odio manejar. También está la parte de ese sueño recurrente. Antes soñaba que me lo encontraba en un bar... escuchaba su voz, y cuando volteaba estaba él con otra tipa... yo me levanto, voy al baño a llorar, vomito, lloro, y llega Marysunshine, mi novia, a abrazarme, y a acomodar mi cabello... le pido que me saque de allí y veo todo borroso. Lo odio. Eso era en Guadalajara. Desde que regresé a Vallarta, el sueño evolucionó. Empecé a soñar que voy manejando, y lo veo de frente... va en una camioneta gris... lo veo, y siento cómo mi pie pisa el acelerador... en algún punto hay una barda blanca, veo los tabiques pintados de blanco... escucho el sonido de las llantas, todo es muy rápido... y me impacto... veo negro... quiero llorar... me despierto con esta sensación de vacío...
¿QUÉ PUTAS MADRES ME PASA?
Y me aferro. Me aferro a todos, me aferro a lo que sea. Afortunadamente ya no estoy en ninguna aplicación... pero últimamente estoy saliendo con el Director de Cine, sin realmente querer salir con el Director de Cine. Es lindo, no digo que no, pero no me veo con él. No sé qué demonios estoy haciendo.
Y luego me llamó mi amiga ENieves... para invitarme a trabajar en su empresa. Coño, mis deudas me están respirando en la oreja, no sé cómo putas madres voy a pagar. Dije que sí. Pero no quiero. No quiero dar el mínimo esfuerzo. Y me llaman mis pacientes, y quieren terapia... y yo sólo quiero entender por qué Enrique se fue así, en qué momento se me fue de las manos, en qué momento cambié tanto, por qué siempre me pasa lo mismo...
Veo la vida pasar, flotando. Así me siento. Espero enfocarme en mis finanzas y empezar a pagar mis deudas, aunque realmente no sé cómo voy a hacerle. Me van a ingresar diez mil al mes, pero aún así voy a estar super limitada porque saqué más préstamos.
Mis finanzas son un asco, pero con este trabajo puedo ir pagando poco a poco, aunque sé que me voy a tardar unos tres o cuatro meses. De hecho, voy a cambiar mi discurso. Me voy a organizar para ir sacando mis problemas financieros.
En fin, como muestra de mi buena voluntad (y mi PÉSIMA situación económica) decidí no comprar motita hasta mediados del mes. Me voy a dar de aquí a mi primer pago y poder pagar mis préstamos del mes para pedir más.
Y pues ya, así las cosas... al final me echo porras y salgo y trato, y hago, y vengo y voy, pero internamente, sólo estoy flotando... No siento nada más que tristeza y melancolía. Amor y odio, odio y amor... Me siento tan atrapada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario