sábado, 28 de diciembre de 2024

Mi VeRDaDeRo CRuSH...

Capítulo que sea... 

El Ingeniero. 

Lo conocí en 2004 me parece... yo estaba casada con el Hechicero... hoy entiendo que esa relación la sostenía yo, pero en ese tiempo no lo quería ver así. Entre a trabajar a un lugar, y lo conocí. Era amigo de mis jefes. Habían crecido juntos. Cuando lo ví me gustó. Me atrajo desde el primer momento. Pero ni siquiera tenía interacción con él, sólo una junta semanal, en la que yo era Normita y le preguntaba si quería un café. Nada más. Hasta que un día en el que mis jefes estaban de viaje, me dí un minuto a solas para llorar por una discusión que tuve con el Hechicero... y él entró a la oficina, me vió allí, parada, con los ojos llorosos y me abrazó. Me dijo que no me preocupara, y que yo necesitaba un verdadero hombre a mi lado... en ese momento me impregné de él.

Manuel Ruíz, el Ingeniero. El más grande Lobo de Mar que conozco. 

Yo tenía 24 años, y el 39... 

Ese día, cuando me abrazó, me entregué a él sin saberlo. A partir de ese momento puse en él una representación gráfica de la fuerza varonil en mi vida, esa figura protectora, fuerte, que resuelve... aunque en ese momento no lo sabía. Ese día lo conocí, conocí sus brazos, conocí su aroma... y a partir de ese momento empezó un coqueteo inocente y no... yo le atraía, ahora lo sé, pero por alguna extraña razón que desconozco y siempre voy a desconocer, me respetaba. Fui testigo de algunas de sus amantes, cuide a su hija varias veces mientras él se encerraba con una tal Linda... A veces me daba aventón a la tienda, y me veía durante los altos, pero yo volteaba a la ventana y me ponía roja como jitomate... cuando avanzaba volteaba a verlo, y fantaseaba con él...

El Ingeniero se convirtió en una sombra. Cuando tenía problemas con Mario acudía a él en busca de consejo, de contención... y él siempre me escuchaba... me picaba la cresta, me decía que qué hacía con alguien así, que yo era para más... que yo necesitaba un hombre. Un hombre como él, pensaba... y me atraía... me atraía cada vez más... me mojaba con solo verlo, y todo el tiempo buscaba la manera de encontrarlo en la oficina... En ese punto, ya no era discreta... todos se daban cuenta de que cuando él estaba yo me portaba como la más boba del mundo y me mordía la trenza... Él tampoco era discreto, parecía disfrutarlo y cada vez buscaba encuentros más comprometedores... una vez llegó a la oficina cuando sólo estaba yo... otra vez me sacó a bailar en una fiesta a la que yo fui con Mario y me llevó del otro lado de la pista para burlarse de él... 

Era un cabrón. Lo sigue siendo. 

Un día, después de mucho pensarlo, comprendí que eso iba a terminar mal. El Ingeniero me atraía demasiado, y en ese momento mi matrimonio era lo más importante, así que decidí renunciar. Ese mismo día le mandé un correo. "Ingeniero, yo tengo una frase en la vida que es más vale arrepentirse de lo que uno hace a arrepentirse de lo que uno deja de hacer, sin embargo, contigo, no cumplí esa frase, porque me hubiera encantado poderte dar un beso y me voy, pero me arrepiento de lo que NO hice" y pum, enviar. Y adiós, me salí de ese trabajo. No volví.

Pasaron los meses... yo ya vivía en la Industrial... y un día, recibo un mensaje... "Normita, ¿ya tienes trabajo?, pásame tu CV para ver si te puedo meter con un amigo que está buscando asistente"... y allí comenzó la historia.

La historia de amor, que nunca ha sido amor, que quién sabe qué ha sido, pero ha sido, LA MÁS GRANDE Y DURASERA JAMÁS CONTADA DE MI VIDA. 

Un poquito más de 20 años de puro rock. Y varias etapas en ese tiempo. El Ingeniero siempre ha estado presente, incluso, fue mi motivo principal para ir a terapia. Cuando digo varias etapas, me refiero a de verdad varias etapas... estuvimos 10 años hablándonos por teléfono. Nunca nos vimos y el Ingeniero nunca me dijo mi amor, ni que bonita estás, ni me gustas, ni nada por el estilo, pero nos hablábamos diario. Él era mi llamada obligada en el camino del trabajo a casa, podíamos tardar horas hablando, y siempre tenía la misma sensación de que lo que él decía era ley, mi maestro, mi amor, mi crush, mi hombre. Siempre lo admiré, nunca le cuestioné nada. Poco a poco supe todo de él... estaba casado con Miriam, su esposa, mamá de Naila, después embarazó a Julissa y tuvo a Frida, luego Lorena con Miriam, y Monet con Julisa. En total tiene 2 mujeres y 2 hijas con cada una. Todavía recuerdo su llamada en el hospital cuando nació Lorena. "Normita, ¿sabes cómo le voy a poner a mi hija?, Lorena, igual que tu, para recordarte siempre"... y ayer lo reforzó... "hay veces que le hablo a Lorena, y te me vienes a la mente".... ayer reforzó muchas cosas... pero sigamos con las etapas. 

Un día descubrí que el Hechicero me había engañado. Y lo busqué. Él vivía en Minatitlán. Bastó una llamada a medio día para decirle que quería verlo, para que él comprara su boleto y me dijera que me veía en la noche, que pasara por él. Todo un honbre. Todo un cabrón. 

Y lo ví. De las mejores noches de mi vida. Pasé por él y le entregué las llaves del coche de mi tía. Era un Matisse rojo. Sonaba la canción de Adele en la radio, la primera con la que se dió a conocer "pudimos tenerlo todo"... me dijo que me iba a llevar a un lugar oscuro... y me llevó a una librería en Coyoacán... tomamos café y platicamos... y de allí nos fuimos a un hotel. EL MEJOR SEXO DE MI VIDA HASTA ESE MOMENTO. Lo había esperado tanto. Recuerdo cuando salí del baño y lo ví sentado en la cama. Se había quitado la camisa y estaba con una camiseta blanca sin mangas... ví sus brazos... eran los brazos más fuertes que había visto y tocado, le dije que me gustaban y me contó que los tenía así porque tenía un hermano que recientemente había fallecido, con discapacidad y él era quién lo cargaba siempre... 

Con esos mismos brazos me cargó, y me hizo como quiso. Me hizo suya. Me entregué en cuerpo y alma. Y empezó la etapa de obsesionarme con él. A partir de ese momento no tuve paz. Tuvimos un par de encuentros más. En el último de esa temporada, yo me despedí de él. Me dió mucho coraje que pasara la noche conmigo y se volteara para su lado, que no me abrazara. Pensé en que en mi cama tenía al Hechicero que aún con todos los problemas que teníamos si me abrazaba para dormir. Y decidí renunciar al club de Fans del Hechicero. Se lo dije. Renuncio al a presidencia de tu club de fans. Y nos dejamos de hablar un tiempo. Él me dejó de hablar. Fue como si me castigara. Y yo me obsesioné con él. Lo busqué mil veces, le escribía correos, le mandaba mensaje, lo soñaba todos los días. Me obsesioné. Y él eventualmente regresó... aparecía y desaparecía... y yo le daba cada vez más fuerza, más poder... un día lo confronté... le dije que si no sentía nada, por qué me seguía buscando... no supo que decir, pero nunca dejó de buscarme. Cuando descubrí el último engaño del Hechicero lo busqué. Fue un par de veces a mi casa. En la primera no hubo sexo de despecho. Sólo fue a regañarme y a decirme que no me fuera a Vallarta, que sus mujeres le preocupaban, que él quería que estuvieran bien y que yo no iba a estar bien aquí. Y tengo que hacer un paréntesis. 

El Ingeniero NUNCA me ha endulzado el oído. Jamás me ha dicho mi amor, mi vida, bonita, mi reyna, ni nada que pudiera denotar una muestra de cariño. Él siempre me dice Normita o Señora, y cuando está enojado conmigo o me está regañando, me dice Norma. Jamás ha sido cariñoso en su manera de hablarme. PERO ha tenido algunas muestras que yo he querido interpretar como de cariño.

Por ejemplo, una vez me dijo que pusiera una canción MEMORIES de Barbra Streisand, su canción favorita. Me lo dijo en un momento en donde estábamos acostados, en la cama que compartía con Mario, en mi recámara, y me abrazó. Nunca lo voy a olvidar. También un día me puso su estación favorita... después de eso, fue cuando me dijo lo de "sus mujeres" por eso fue tan importante para mí, el Ingeniero generalmente no dice cosas bonitas (hasta ayer)... 

Después me vine a Vallarta... vino unos días después, con una de sus mujeres y dos de sus hijas... se escapó para verme y fuimos a Walmart juntos. Me regaló un carrito hot wheels... el único regalo que me ha hecho. Al siguiente día lo acompañé al autolavado... y después seguí con Enrique. Me buscó un par de veces más mientras estaba con él... pero esa fue la etapa de indiferencia, o madurez o no sé cómo se diga, simple y sencillamente su lugar estaba ocupado, ya no tenía lugar. En Enrique volqué toda esa fuerza masculina que faltaba. El Ingeniero ya no era necesario. Y me llamaba y me buscaba y me decía que iba a venir, y yo le respondía con un "estoy saliendo con alguien, y soy fiel". No acepté verlo y pausé nuestras llamadas durante esos 8 años. Aunque incluso Enrique sabía de él. "El único con el que te podrías poner celoso"... "Yo le dí poder al Ingeniero"... siempre lo supo, pero yo puse distancia de por medio. Hasta que terminamos. Obviamente lo busqué, le platiqué, me desahogué. Y al igual que todos estos años, me escuchó, me aconsejó... me contuvo... 

Y regresó a mi vida... con una nueva etapa... me fui a Guadalajara y le platiqué, también cuando regresé... y desde allí volvimos a tener contacto... pero no sé si es por la edad o qué demonios pasa, pero ahora es diferente. Me siento libre para perrearle cuando quiero, pero al mismo tiempo las pláticas son más profundas, más personales.

Y ayer.

Ayer me dijo que en otra vida se casa conmigo y tenemos muchos hijos. Que tiene una relación íntima con Miriam, con Julissa y CONMIGO. Me pone al mismo nivel. Que pocas mujeres siguen en su vida a través de los años, y yo soy una de esas, que lo hago reír, que nadie lo hace reír. Que Julissa y las hijas con Julissa saben de su amiga Normita... y Miriam y sus hijas me conocen como la pisicóloga Norma... que su hija mayor, la misma a la que yo cuidaba, tiene instrucciones para avisarme cuando él fallezca... que yo lo conozco... me dice que va a venir y yo le digo que no importa qué pase, que si viene y logra escaparse un día, yo quiero estar con él. 

MI CRUSH... y se lo digo, NO MANCHES INGENIERO, LLEVAS 20 AÑOS SIENDO MI CRUSH... 

Mi fantasía. El único a lo largo de los años. Y ayer, cuando me decía que en otra vida quería que yo fuera su esposa, me derretí... por fin escuché de su boca que me quiere... que le gusto... que estoy guapa, que CLARO que le gusto (otra vez)... Mi Ingeniero... Mi amor imposible. Mi Viejo Lobo de Mar, cabrón, pero por mucho el hombre más coherente que conozco. Jamás de su boca ha salido una falsa promesa, sin embargo allí está, siempre presente, siempre al pendiente. Después de tantos años. 

Mi familia te conoce como el Ingeniero, le digo... y él sonríe... 

Jamás pensé poder platicar así con él, pero siento que estoy a punto de cumplir 45 años y ya no tengo nada que perder... De cualquier manera, no creo que venga. 

En fin. 



No hay comentarios:

CaSa RaíZ... DóNDe LoS SueÑoS CoMiENZaN...

Y de repente, y sin darme cuenta... digo que sí. Recibo una llamada. Me invitan a integrarme como Psicóloga... y vamos otra vez... pero esta...