¡Y da igual!...
Al final me escribió. Me emocioné muchísimo, por y para nada. Al final puro monosílabo repetido.. ja-ja-ja... a ver qué pasa... es correcto... y ya... no tengo nada más... no hay nada más para mí...
Me emociono y le cuento que voy a entrar a trabajar. ¡No sé por qué!, ¡debería de conocerlo mejor!. Cierra la plática con un te busqué para vernos pero no dejabas de hablar de tus cosas y mejor ya no dije nada.
¡¡¡CHINGA TU MADRE, CHEF!!!... HASTA AQUÍ LLEGUÉ CON ÉL. Le puse algo como "contigo nomás no le atino" y listo, lo dejo ir. Borrado y olvidado está. Si quiere venir que me busque, que me escriba, que lo diga él. Yo decido mañana enfocarme en mi nuevo trabajo y concentrarme y sobresalir y ser buena... y pagar mis deudas... y ya, dejarme de mamadas... Si el Chef quiere, que el Chef me busque!... siempre dándole poder a la gente pendeja por mis pinches ganas de emparejarme! pero este wey no aguanta nada... que se vaya al diablo.
Ni modo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario