sábado, 21 de septiembre de 2024

¿QuÉ PeX CoNMiGo?

¿Cómo es posible que teniéndolo todo haya tomado la decisión de regresar?
¿Realmente es que no tengo precio y siento que nadie me puede comprar, o me cagué de miedo, o me faltó paciencia?
¿Qué demonios hice?

Lo tenía todo.
TODO.

Cero preocupaciones por deudas. A nada de rentar mi departamento, de poner mi propio negocio, además un negocio que siempre quise poner (un centro de desarrollo humano). Con una hijastra, una familia. Un hombre maduro, que si resuelve. 

Lo tenía todo.

Pero una noche, sentí que me estaba ahogando, que no podía más. M... y yo no podíamos platicar. Era prácticamente imposible llegar a acuerdos, no dormíamos juntos, casi no teníamos sexo, teníamos muy pocos momentos para nosotros... y de alguna manera nos detonamos la neurosis, no lo sé explicar, pero nos enganchábamos y era muy complicado no levantar la voz o contestar mal, de manera grosera, sarcástica...  Varias veces discutimos en las noches, y tratábamos de respirar, y al siguiente día hacer como que no pasaba nada... era como un matrimonio de quince o veinte años, con rutinas muy de matrimonio, justo lo que pedí... o no... me faltaba la pasión... traté, cedí, intenté, respiré, volví a tratar, me ajusté, me adapté... me convencí que podía hacerlo... y hoy siento que pude haberlo hecho, pude haber aguantado más... o no... no lo sé!!!

Y estoy aquí, de regreso en mi Vallarta, después de varios días de desconexión... más vale madre que nunca... extrañando a... extrañando no sé ni qué... y acepté una propuesta de trabajo porque de verdad NECESITO generar, necesito empezar a ganar dinero y necesito empezar a tener estructura... 

Pero... no tengo ganas de nada.

Lo tuve todo. 
¿Qué demonios me pasa?

¿De verdad no pude haber cedido una vez más?... 

No hay comentarios:

CaSa RaíZ... DóNDe LoS SueÑoS CoMiENZaN...

Y de repente, y sin darme cuenta... digo que sí. Recibo una llamada. Me invitan a integrarme como Psicóloga... y vamos otra vez... pero esta...