Después del mensaje en donde me regaló la pulsera, perdí toda esperanza de verlo. Como siempre, fingí que no pasaba nada, pero mi mente sólo pensaba en coger. Un quítame ese hombre del corazón. Mi ya tan conocida fase de autodestrucción. Pero, a quíen le digo?
Pensé en el número 29... después de todo hemos seguido platicando, y como que con él todo fluye, me refiero a la plática... pero Axel es un niño, le dije que me sentía cachonda y me dijo que yo lo había puesto y ahora tendría que hacerse una chaquetita. Niños.
Pensé en Galindo y le escribí si me hacía un paro. Claro que inmediatamente me dijo que sí. El Sr. Estrada me dijo que le pusiera reglas y realmente lo pensé, pero luego mi mente me jugó esa mala pasada, ya sabes!!!...
El Chef siempre dice que no soy clara. Quiero coger. Así de clara fui. Al final, y después de que puso algunos pretextos, dijo que si. Quedamos que me avisaría saliendo de trabajar y yo iria a su casa con unas chelitas. Me bañé, me super arreglé y me empoderé... finalmente el Chef sería el quítame este hombre del corazón de Roy y me decidí a cogérmelo yo esta vez...
Pero del plato a la boca... me escribió saliendo de trabajar que tenía un soldado caído y que lo necesitaba. Me buscó como a la hora, que si si iba a ir, y le dije que ya no. Gracias. Le dió igual. Me fui a dormir y desperté con un mensaje de que era super mamona y que no podía creer el berrinche que le había hecho.
Berrinche??? no tienes una maldita fucking idea de lo que es un Berrinche mío, Jorge!!! pero buenoooo!
Ayer me quedé en casa, me sentía de malas, tenía muchas ganas de salir, pero no tengo dinero ni acompañante. Me seguía sintiendo con ganas de tener sexo. Busqué a Galindo. El viejo confiable. Confiable pero pobre. Qué esperaba si es un técnico de total play con ocho hijos? literalmente ocho hijos... le dije que mejor otro día. Si voy a dar las nalgas por lo menos que me traiga mis cigarros. Se enojó, me puse a hacer quehacer, me bañé y me dormí.
Ni modo, así es la vida. No supe ni a qué hora, porque además he estado más pacheca que nunca. Desperté para hacer pipí, con una foto del Chef. Otra porque me había mandado una la madrugada anterior. Me molestó mucho. Iba a contestarle, cuando de la nada... ROY.
Que si lo invitaba a mi casa. PERO CLAROO CHIQUITO BEBÉ, AQUÍ TE ESPERO!!!... Y si, fue otra noche mágica, de sexo mágico, de plática mágica y esta vez no me quedé con nada.
Tu pulsera me hace recordar, no voy a salir con nadie que me trate mal...
Y vuelve a decir que el hombre es proveedor, que su misión en esta vida es proveer a la mujer... y nos besamos, y platicamos y dormimos de cucharita... y en la mañana se va... y no importa... pero antes de que baje las escaleras le hablo, regresa y le planto un beso. No me quedo con nada. No sé si lo vuelva a ver, pero no voy a aceptar menos.
Y entonces, llega mensaje del Chef. Otra foto. No puedo más. Le pregunto que qué quiere, y para no hacer el cuento largo, terminé bloqueada, pero al final si le dije que yo no lo trato mal, y él siempre está a la defensiva conmigo y peleando conmigo y ya no está padre.
Y no sé qué pase. No sé si Jorge sea tan orgulloso como para dejarme de hablar, pero si lo hace, será su problema. Yo ya tengo que enfocarme en mi trabajo porque lo he descuidado y otra vez ya no tengo dinero. Así que...
Nuevamente, GRACIAS ROY. Y no habrá número 31 si no es mejor que el 30.

No hay comentarios:
Publicar un comentario